"TABOO". La apuesta de Tom Hardy.


     EL FANTÁSTICO CAPRICHO DE TOM HARDY Y DE NOMBRE "TABOO".
     (Un análisis sin Spoilers)

                           



     Así es. El "experimento" personal del actor británico Tom Hardy ha llegado a su fin. Y pocas veces puede alegrarse y disfrutar uno de los caprichos ajenos, pero en esta ocasión así ha sido. La serie creada por éste, en base a una historia creada por su propio padre, y con la colaboración de Steven Knight (responsable también de la maravillosa Peaky Blinders en la que el propio Hardy también tiene participación) ha emitido ya su octavo y último episodio. A la espera de una posibilidad de continuación, la idea original era la de formato miniserie con final cerrado.

     Aunque los datos financieros del proyecto son aún flexibles en cuanto a recaudación. Lo que si está claro es que la inversión del actor a través de su propia productora ha sido brutal. Y aunque se manejan datos preocupantes referidos al balance de gastos e ingresos, hay que tener en cuenta el dato a largo plazo contando con la distribución internacional y los ingresos que pudiera generar.
Ya desde un principio se deja ver que la apuesta es algo muy personal. Algo que evidencia la calidad y el cuidado de los detalles a lo largo de sus ocho episodios. Además de una ambientación y unos escenarios muy reales para mostrarnos el Londres de comienzos del siglo XIX. El esfuerzo (no sólo financiero) se nota en todas sus vertientes.

                         


     Si de alguna forma tendría que clasificar la serie sería algo así como un viaje. Un viaje a lo más perverso y oscuro del ser humano. Un viaje al transfondo más despreciable de la humanidad. Estamos ante una serie muy oscura que no duda un instante en mostrar una buena dosis de violencia, prostitución, asesinatos y ejecuciones a sangre fría, e incluso incluye en su incómodo "catálogo" relaciones incestuosas de forma abierta.  Pero en su fondo, todos estos factores "tabú" son los que dan identidad y sentido propio a la trama y a la época en que se narran. Donde la vida humana no tenía más valor que la utilidad práctica de la misma.

     En cuanto a la historia en sí, nos adentramos en una guerra a tres bandas. Un conflicto de intereses entre tres gigantes. La Compañía de las Indias Occidentales por un lado, La Corona por otra, y en medio James Delaney, un "fantasma", un "demonio" como lo califican muchos. Un hombre dado por muerto y que vuelve a Londres a reclamar lo que considera suyo. La compañía comercial de su padre, recientemente fallecido, y unos territorios en la convulsa norteamérica con un incalculable valor para intereses comerciales y bélicos para cada una de las partes. Y como toda guerra, tiene muchos daños colaterales y posibles aliados para los diferentes bandos enfrentados.
      Destaca como dato curioso que dentro de esta brutal batalla a tres prácticamente no coincidan en escena los principales protagonistas de la misma. A excepción de un interesante y esperado cara a cara entre Delaney y Stuart Strange, el regio líder de la compañía naviera y comercial de Las Indias. Y una breve negociación en los primeros episodios (obviamente sin un resultado favorable para ninguno). Fidelidad y traición, amor y odio, respeto y desprecio, confianza y duda, son algunos de los ingredientes que conforman este "plato gourmet" que como tal tiene y tendrá fervientes defensores y otros tantos detractores. (Por razones obvias me incluyo en el primer grupo). Además, la serie cuenta como aval con grandes nombres a parte del propio Hardy, como Jonathan Price, Oona Chaplin, Michael Kelly y un irreconocible Mark Gatiss. Unas cuantas razones más para recomendar su disfrute.

                             

     Con un apoteósico capítulo final en el que se da respuesta a algunas importantes cuestiones planteadas con anterioridad, y alguna que otra nueva cuestión por resolver, nos muestra un elaborado plan en el que se juntan todas las piezas de un macabro puzzle en el que la venganza y la justicia son el objetivo final. Pero que deja un final redondo y en cierta medida abierto a una posible (y esperada) continuación de la particular y temeraria aventura de James "Keziah" Delaney.

Entradas populares