LAS CHICAS DEL CABLE. (Netflix, 2017).


    LAS CHICAS DEL CABLE; 

    Un nuevo intento de mostrar las capacidades de la ficción española...o no.

                                   

      La nueva producción de Netflix se presentaba en muchos medios como una serie feminista, una serie de "mujeres para mujeres". Aunque la plataforma siempre se haya caracterizado por la creación de productos de todo tipo, para todo tipo de espectadores. Y lo primero que llama la atención es que la presencia masculina no me parece tan secundaria como se planteaba. Tiene un peso importante en la trama. Otra cosa es hablar de los elegidos para dar forma a cada personaje, tanto masculinos como femeninos. Y aquí ya podemos entrar en el primer punto de debate. ¿Funcionaría mejor con actores "menos populares?

      El elenco elegido dista mucho de ser arriesgado. Lo que se llama "ir sobre seguro". Pero el que podemos llamar "factor Netflix" tiene mucho que ver. Es decir, la serie se sabe de antemano que será expuesta a decenas de países a través de la plataforma. Una ventaja que tiene sobre otras series producidas desde canales nacionales sin proyección internacional. Por ello, quiero pensar que la elección de tales actores y actrices ha sido una cuestión de confianza para esas intenciones de expansión.
      El mismo motivo nos lleva al hecho, siempre acertado en mi opinión, de reducir los habituales 70 minutos de duración por episodio de la ficción patria a los 45/50 habituales en el formato internacional. Algo que se nota desde el episodio uno. Todo ocurre más deprisa, con un ritmo algo más ligero, y que sobre todo, evita tener que recurrir a tramas secundarias que muchas veces hacen perder interés, y seamos sinceros, no interesan a nadie. (O a muy pocos).

                           



      También es casi inevitable recurrir a las tan odiadas comparaciones, pero es indudable e igualmente inevitable que la serie recuerde mucho a otras series de ficción de los últimos tiempos. "Velvet" "Gran Hotel" y alguna que otra ficción de sobremesa vienen a la mente. Quizás el nombre de "Bambú Producciones" tenga bastante que ver con ello.
        Pero hay que reconocer que la estética conseguida está a un nivel extraordinario. Desde escenarios hasta el vestuario, pasando por peluquería, la atmósfera y ambientación está entre sus puntos fuertes.
       En cuanto a tramas, tengo que reconocer que no percibo el riesgo que quizás la serie demandaba. Si, hay romances, si, hay amores platónicos, si, hay choques por la posición social, y si, hay algún que otro giro inesperado. Pero echo en falta más profundidad en algunas tramas y personajes.

       Dejo para el final un aspecto que, tengo que reconocer, me ha incomodado e incluso desesperado por momentos. La música. Bien la música ambiental que subraya ciertas escenas. Pero, no es posible que en cada fiesta o reunión en la que suene música y los protagonistas bailan nos metan como si nada temas actuales al más puro estilo MTV. No, no y no!!! Un efecto que te hace salir de la realidad de la época y sobre todo te aleja de todo sentimiento de empatía que podías haber tenido con la escena que están viendo.

                               

      Pero a pesar de este sorprendente "resbalón" la serie muestra unos aspectos técnicos envidiables. No sé si será una buena carta de presentación de las capacidades de la ficción española a nivel internacional (sin tener en cuenta lo ya exportado, que es mucho) pero por algunos aspectos me puedo sentir satisfecho e incluso orgulloso, por otros, no tanto.

Entradas populares