Master of None. (Segunda Temporada)


"MASTER OF NONE"

  Aziz Anzari, ¿Dónde has estado todo este tiempo?

                               
 
     Master of None es Aziz Anzari. Netflix necesita más Aziz Anzari, más Master of None. Y nosotros necesitamos más Aziz Anzari, más Master of None. Siento repetirme pero es lo que siento al terminar de ver su segunda temporada. La serie de Netflix que bien podría valer de "master class" para mostrar lo que es aprender de sus errores, y sobre todo enseñar la forma correcta en que una serie debe evolucionar. Hacia mejor siempre, claro.
     Ya en su momento nos ofreció una fabulosa primera temporada que nadie esperaba. Una comedia más de Netflix para "rellenar" catálogo. Y que gran error pensar así. La primera,bien. La segunda, una genialidad. Y es que pocas series tienen esa capacidad de sacar provecho de "lo natural" como hace ésta. Unas situaciones de lo más común y normal de un ciudadano neoyorkino en el siglo XXI, de origen indio como matiz, pero que te arrastra por un auténtico carrousel de emociones. Los dos puntos opuestos de un continuo en apenas un episodio de diferencia.
     Si quieres reír, lo harás, si quieres emocionarte, lo harás, si quieres ver lo que es un guión sencillo pero con grandes dosis de intelecto, debes ver Master of None.

 - Una nueva musa ha nacido.

                                   

     El nombre es Alessandra Mastronardi. Pura dulzura y sencillez. La italiana enamora sólo con su presencia. Con ella vivimos la trama romántica de la temporada. Sobre todo en su parte final en el que la serie nos trae un episodio que podría verse como independiente del resto de la serie. Una joya romántica de 50 minutos (lo normal por episodio son 30 aproximadamente). Y una vez más la naturalidad y la sencillez con que se trata el Universal tema del amor (platónico o no) es digno de admirar.


- Un homenaje al cine clásico italiano.

                                 

    Pero no es este el único episodio que merece una especial atención. El primero de esta segunda temporada ha sido igualmente muy comentado. Rodado en blanco y negro y ambientado en un pueblo de Italia, en el que se reconoce un claro homenaje a la filmografía italiana de "De Sica", "Visconti" o "Fellini". Las referencia a un robo hace las delicias de los más cinéfilos reconociendo las referencias a "El Ladrón de Bicicletas" (1948). Para ello la figura del pequeño Mario tiene también lo suyo.

     En conclusión, diría que la segunda temporada de la serie a sabido encontrar el camino que demuestra una importante evolución y mejora respecto a la primera. Es una serie madurada, bien pensada y perfectamente elaborada. Es puro guión, guión de calidad. Donde cada palabra está medida al milímetro y nada ocurre por casualidad. Es así, una serie que desde el silencio hace o debería hacer un ruido ensordecedor. Espero que la reciente política de cancelaciones de Netflix pase de largo en este caso...

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