"Unbreakable Kimmy Schmidt". (Tercera Temporada)


     La incombustible e "irrompible" Kimmy sigue en plena forma. 

                         
   
     La primera reflexión que me viene a la mente al ver la serie de Netflix es que no es una serie para todo el mundo. Aún siendo una persona que disfrute del género, no es una serie "disfrutable" por todos. A muchos les parecerá absurda, tonta, sobreactuada, y sobrevalorada. A muchos otros, entre los que me encuentro, la vemos como lo que es, pura diversión. Aunque coincidimos en que algo absurda si que es, al menos su humor lo es. Pero precisamente ese es uno de sus rasgos definitorios.
      Con su tercera temporada recientemente lanzada a través de su plataforma, Netflix suma un título más dentro del género cómico. Un género no del todo característico de la plataforma, al menos en cuanto a producción propia. Pero del que no debería mantenerse alejado por mucho tiempo. Así junto con la, a veces, infravalorada Master of None, nos han dado mucho de lo que disfrutar en el mes de Mayo.

      Lo primero que llama la atención en esta tercera temporada es que es algo más coral que las dos anteriores. La protagonista absoluta sigue siendo Kimmy por razones obvias, que junto con Titus siguen formando un tándem perfecto. Pero resalta algo más el desarrollo de la historia personal de personajes secundarios, igualmente maravillosos, eso sí. Además no pueden faltar los siempre recurrentes y efectivos cameos. Y en esta temporada el más comentado ha sido sin duda el de Laura Dern (mujer siempre efectiva donde vaya!). Pero no ha sido el único. También se reserva su pequeño espacio la propia Tina Fey como en ocasiones anteriores. Y a esto hay que sumarle un micro crossover con otra serie de Netflix cuando uno de los personajes visita las instalaciones de Lichfield. Sencillamente genial escena para finalizar un episodio.
      Sigue la serie contando con un punto fuerte como son los diálogos. Inteligentes y muy elaborados, con incontables juegos de palabras y una buena dosis de ironía. Aunque en ocasiones excesivamente acelerados por lo que te puedes perder algo de contenido. Por suerte hablamos de Netflix y siempre puedes volver atrás cuantas veces necesites. Otro de los momentos esperados y que en esta tercera temporada no podían faltar son los numeritos musicales de Titus Andromedon, con homenaje a Beyoncé incluido. Un personaje único, sin duda.

                           

      Aunque no podemos olvidar el transfondo dramático de la historia desde su inicio y que siempre envuelve el día a día de todos los personajes. Recordemos que la premisa de la serie parte de un secuestro y todos los actos desagradables que se van intuyendo a medida que se conocen más situaciones. Algo que la serie hace de forma genial a través de la comedia.
     En definitiva, una tercera temporada que ha estado a la altura de las anteriores en mi opinión. Y que viene a confirmar que estamos ante una serie perfecta para aquellos que busquen diversión y pasar un buen rato frente a la pantalla. Lo de tener todos los episodios disponibles de forma simultánea, y además con un formato cómodo de 13 episodios de aproximadamente 30 minutos, la hacen una de las series preferidas para "maratonear".
     
     

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