"THE DEFENDERS" ¿Expectativas cumplidas?


    "The Defenders". El Todo no siempre es más que la suma de sus partes.

   ¿Un caso más de exceso de expectativas?


                               
 
       Veo los comentarios que se están moviendo por las redes y soy consciente que más de uno se echará las manos a la cabeza al leer esto pero, "The Defenders" me ha decepcionado, y mucho. No soy superfan de los cómics, ni de las películas sobre los cómics (y mira que hay donde elegir), pero reconozco que ese proyecto conjunto de Marvel y Netflix me había dejado bastantes alegrías. Comencé a ver en su momento su Daredevil y me fascinó, luego probé con Jessica Jones, y me gustó bastante, más tarde llegaron Luke Cage y Iron Fist, y la cosa dio un vuelco inesperado. Tengo que reconocer que estas últimas las terminé de ver más por no dejar algo a medias que porque me aportaran algo positivo. Pero el proyecto, conjunto y a medio plazo, está ahí. Cuatro series independientes que acabarían en un mega-crossover que lo más fieles y fanáticos del género esperaban con ansias. En parte yo también. Una vez vistas las dos primeras las expectativas estaban puestas en todo lo alto, ahora era consciente de las capacidades de los creadores y la plataforma, aunque también sus defectos evidentes en las dos últimas.


     Así, "The Defenders" se había convertido en una de esas series esperadas de la temporada veraniega. Y con la premisa de ser la culminación del proyecto mayor de la colaboración de Marvel y Netflix, esperaba ante todo una mayor espectacularidad. Algo mayor a lo ofrecido por cada una de las series individuales que la forman. Pero no ha sido así. Siento decirlo. Y tengo que reconocer que en muchos momentos (demasiados) tenía la sensación de aburrimiento absoluto. Esos momentos largos en que "no pasa nada". Diálogos vacíos y que no llevan a ninguna parte y que no hacen más que insistir en lo que ya sabemos. Además, las escenas de lucha, características desde el principio de la saga, y que tanto han dado que hablar, aquí son fugaces, confusas y por momentos, inverosímiles. Muy lejos de la espectacularidad que sabemos son capaces de hacer.

                             

      Bueno, no todo será negativo. Aunque escasos, las pinceladas de humor están siempre presentes. Algo de agradecer. Y alguna que otra escena de lucha bien realizada, faltaría más. Pero la serie (o temporada, no sé muy bien como categorizarla) es una constante espera por algo que finalmente no llega. Un "boom" final que de alguna manera se nos prometía, sin ser satisfecho. ¿Quizás más expectativas de las que merecía? Puede ser. Pero lo que tengo claro es que en líneas generales, no esperaba que la serie que reuniría a cuatro superhéroes, con sus virtudes y defectos, me resultaría en cierto sentido algo "prescindible". Por suerte, la participación de Sigourney Weaver le ha dado ese "plus" favorable. Sin duda, el mayor acierto. Pero uno de los grandes defectos de la serie recae precisamente en los personajes. Y es que la química, como suele decirse, o más bien la falta de ella entre algunos de los personajes es brutal. Algo que se percibe a distancia y que hace que muchas escenas se vean demasiado forzadas.
     Por otra parte, una de las grandes virtudes de las series "fuente", eran sus villanos. Desde el fabuloso Kilgrave, hasta el impredecible Fisk, pasando por el fugaz Cottonmouth. Y resulta curiosos que en este caso, siendo la amenaza el villano "máximo" posible como es la cúpula de la organización "La Mano", es cuando menos amenazante y más vulnerable aparecen. Perdiendo esa sensación de organización invencible que nos han mostrado.
Por todo ello, concluyo que no siempre "el todo" es más que la suma de sus partes. Por suerte, nos queda las temporadas a estrenar de Daredevil y Jessica Jones...

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